Noviembre de 1974 marca el inicio de Eurom. Ese año, Jaap Bakker funda la empresa Euromac, cuyo nombre hace referencia a lo que la compañía comercializaba en sus comienzos: European Machines. En sus primeros años, estas máquinas estaban totalmente orientadas al ámbito agrícola. Eran productos profesionales capaces de resistir las duras condiciones del trabajo en el campo: robustos, potentes y fiables. Entre ellos se encontraban hidrolimpiadoras, calefactores y generadores. Máquinas sólidas que cumplían con lo prometido; esa ha sido la fortaleza de Eurom desde sus orígenes.
Los cambios en el sector agrícola impulsaron a Euromac a adaptarse. Con menos agricultores, la demanda de productos profesionales —con los que Euromac se había consolidado—comenzó a disminuir. Sin embargo, los productos eléctricos seguían siendo necesarios. La experiencia adquirida a lo largo de los años permitió a la empresa desarrollar productos orientados al consumidor general, manteniendo siempre el enfoque en la máxima calidad. Con el tiempo, Euromac amplió su gama de productos, los cuales llegaban al consumidor a través de una sólida red de distribuidores. Su catálogo se organizó en seis categorías: limpieza, jardín y recreación, calefacción de terraza, calefacción, control del clima y generadores. En 2010, Jaap Bakker traspasa el liderazgo a su hijo Wycher Bakker, quien asume la dirección de la empresa.Un año más tarde, en 2011, Euromac cambia su nombre a Eurom, con el objetivo de fortalecer la unidad de la marca, ya que sus productos ya se comercializaban bajo este nombre. Esta unificación aportó más coherencia y potencia a la identidad corporativa, algo que rápidamente se reflejó en su crecimiento.Desde entonces, Eurom ha experimentado un desarrollo exponencial. Mientras que en 1974 su capacidad de almacenamiento era de apenas 100 palés, hoy alcanza la impresionante cifra de 10.000 palés. Este crecimiento ha venido acompañado de traslados y ampliaciones, símbolo del continuo progreso y adaptación de la empresa a los nuevos tiempos